Originaria de Galicia, Leti siempre está en algún lugar entre Oriente Medio y Sudamérica, aunque recientemente ha comenzado a explorar África con la misma curiosidad que ha guiado sus viajes durante años. Apasionada de los grandes desiertos y del océano Atlántico junto al que creció, está constantemente en busca de nuevas culturas y perspectivas. Actualmente estudia Antropología mientras sigue recorriendo el mundo, y siente una profunda fascinación por las personas y por las innumerables formas en que las comunidades construyen sus identidades y tradiciones.
Una de las cosas que más disfruta de viajar es observar la vida cotidiana y aprender de los distintos grupos étnicos que existen alrededor del mundo. Entre los lugares que más la han marcado se encuentran las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia. A lo largo de los años, ha pasado largas temporadas viviendo en lugares como Túnez, Estambul, Líbano y Colombia, todos ellos destinos que considera entre los mejores para llamar hogar.
Más que perseguir nuevos destinos, Leti suele preferir volver a los lugares y a las personas que más aprecia. China, Turquía, Tayikistán, Colombia, Omán e Irán siguen estando entre sus países favoritos, y está convencida de que las conexiones auténticas valen mucho más que añadir un nuevo punto en el mapa. Viajera en solitario por naturaleza, disfruta de la espontaneidad y de no saber cómo terminará el día, permitiendo que cada viaje se desarrolle de forma natural.
Tras años viajando, Leti siente que se ha convertido en una mezcla de todas las culturas que ha conocido y hecho suyas. Echa tanto de menos el pulpo a la gallega como las puestas de sol en Beirut o compartir una shisha en Bagdad. Tan feliz rodeada de amigos como pasando semanas sola en la montaña, le encanta leer, bailar, practicar yoga aéreo y hacer senderismo.
Orgullosa integrante del equipo de Against the Compass, Leti se identifica profundamente con los valores de la comunidad ATC y siente un cariño especial por Mauritania y Siria, dos de sus viajes favoritos. Por encima de todo, cree que una buena conversación vale más que mil kilómetros recorridos descubriendo nuevos lugares.